Iconantropo

(El hombre de la imagen)

El hombre contemporáneo no es el de las ideas, ni el del pensamiento ilustrado dieciochesco revolucionario, sino el de la imagen. Algo muy distinto es el concepto y epíteto de sociedad del conocimiento acuñado por Peter Drucker y aplicado a la sociedad actual. Créanme, que desde el siglo VIII a día de hoy en el planeta, nadie es más inteligente, ni más culto, sino más hiperinformado. Usted no es el inteligente, su teléfono sí que lo es. Las diferencias entre la sociedad del conocimiento y la sociedad de la información, es que la información no es conocimiento. Los humanos dejamos de ser primates, desde el minuto cero, cuando fuimos capaces de crear sociedades del conocimiento y la información hace aproximadamente 300.000 años. Los únicos animales evolucionados capaces de transmitir conocimientos y acumular información somo los humanos. La sociedad hiperconectada, solo ha acelerado el conocimiento virtual. 

Los humanos de hoy somos el homo sapiens de ayer, los primeros homínidos superiores, sobrevivientes a otras especies de humanos y de humanoides, incapaces de crear sociedades del conocimiento. –Sí no creas información y conocimiento compartido, te extingues–. Hace cientos de miles de años, el homo sapiens creó las primeras sociedades expansivas del conocimiento compartido y la información. Tenemos que diferenciar lo que por naturaleza somos como animales, –seres de la información y la comunicación–, de la evolución cultural, no heredada.

El nuevo paradigma de la humanidad, no es la información, más globalizada o menos globalizada que ayer, tampoco es el conocimiento que acompaña la información desde hace cientos de miles de años. En cambio, sí lo es la inteligencia artificial, y la virtualización de la humanidad. El nuevo paradigma humano es el de la imagen: el iconantropo.

El hombre de la imagen, es una nueva cultura, que sustituyen las viejas formas del saber. Quienes se percatan del cambio de episteme social, en política, y lo asumen como nuevo aprendizaje, disponen de una nueva herramienta de poder inagotable. Hace años vengo hablando del “quinto poder” en las sociedades abiertas y globalizadas. El Quinto Poder es el control del hombre de la imagen, el iconantropo.

Fahrenheit 347°

Las palomitas de maíz (cotufas) en sus pautas físico químicas, pueden ser equiparadas con las personas y pueblos sometidos por el totalitarismo. Si los depauperados por el comunismo populista en estado de semiesclavitud no reciben su caja de lentejas CLAP, como en Cuba y Venezuela, el maíz social empieza a calentarse aproximadamente a 347 grados Fahrenheit. La presión dentro del grano (pueblos e individuos) puede llegar hasta 9 kilogramos por centímetro cuadrado antes de que finalmente estalle la cáscara. Los regímenes totalitarios científicos, han aprendido la lección físico-química del estallido social por la acción térmica. Sobre todo, los cubanos que han controlado la temperatura del maíz a su perfección durante 60 años.  En la novela de Ray Bradbury «Fahrenheit 451°: Era la temperatura a la que el papel de los libros se inflama y arde».

En Venezuela, en apariencia, no hay una guerra convencional, pero las bajas humanas y el número de represados es el mismo y el grado de destrucción también. Pero tampoco hay paz en los términos occidentales del concepto bíblico de una paloma blanca, con una rama de olivo en el pico. En la antigüedad los tiempos, o más bien, los periodos de paz, eran periodos para prepararse para la guerra. La paz no es tranquilidad, sino el nombre que recibe el contrato de mutuo acuerdo, mejor conocido como armisticio. La beligerancia no termina con la paz, en todo caso claudica. Pausar los antagonismos, no es salir de ellos; la renuncia tampoco resuelve los conflictos, sobre todo si son de orden moral, religiosos, étnicos, culturales y pendencieros. En la cultura hebrea, la educación para la paz, es preparación para la guerra. En realidad, es parte del código fuente de la humanidad.

Las cajas Clap de lentejas paraíso (CLAP boxes of lentils paradise), tienen orígenes oscuros y bizarros, en la guerra de independencia de Venezuela y en Cuba. Fue un recurso copiado por los españoles a los conquistadores árabes de la península ibérica. Se utilizo como último recurso por los patriotas independentistas, después de perderse la primera y la segunda República… Fue el General Páez, que dio cuenta del error continuado del modelo fracasado de la guerra convencional entre iguales. Temprano entendió que las guerras tenían un componente de marketing inherente, con independencia a los ideales políticos y filosóficos…

Posiblemente también el Taita: José Tomás Boves, quien levantó a los llaneros aduciendo que Bolívar y los demás iban a crear una república para los blancos y que el Rey de España Fernando VII, había prometido la libertad de los esclavos, y privilegios a los llaneros realistas…  

Es evidente que la guerra necesita consumidores y un factor replicante (las lentejas paraíso) El libertador Simón Bolívar, también utilizo el recurso del marketing (Decreto de Guerra a Muerte).  Aunque la realidad sea mucho más compleja que este ejercicio dúctil y grácil de la historia, no deja de ser un dilema para la reflexión. ¿Romanticismo decimonónico vs. Ignorancia y realidad?

Para granjearse (fidelizar) a soldados y esclavos descontentos con el trato inhumano y clasista que los oficiales realista les daban a la tropo de irregulares en el campo de batalla. El General Páez, un genio estratega, ofrecía a los hambrientos desertores, uniformes con botones dorados, ilustradas botas, caballos y el reparto del botín de guerra. Prometió la libertad de los esclavos… Lo que logró fidelizar a los esclavos negros, y a los llaneros, bajo la promesa de la primera caja Clap de la historia en Venezuela.

La historia da la independencia de Venezuela, está plagada de inexactitudes y leyendas heroicas vagas, como en todas las narraciones hechas por los vencedores de cualquier conflicto armado en la historia de la humanidad. Una de ellas es la creación de mil y un cesares populares, anónimos y si es posible étnicos. Garantizar que nadie quede fuera de la foto de la gesta emancipadora es un aserto histórico del vencedor. Aunque el día después al retrato al óleo, no queden lentejas del Paraíso para todos y todas…  

Uno de esos césares populares “mitad realidad, mitad leyenda”, es la de un negro esclavo llamado Pedro Camejo, mejor conocido por el alias de “El Negro Primero”, el apodo se debe a que, a los esclavos durante la primera y segunda República, en el frente de batalla, se les utilizaba de avanzadilla para medir la capacidad mortífera del poder de fuego del enemigo, al grito de los oficiales criollos: “manden a los negros primero”. Tal nivel de crueldad y barbarie (inhumanidad) estuvieron en parte las causas de la perdida de las dos primeras repúblicas patrióticas.  

La paloma blanca representa un algoritmo histórico, una instrucción temporal en medio de un proceso natural, tiene un inicio y un final pautado. En otras palabras: la paloma representa el retroceso de las aguas a su cauce, no a su final. De ahí que el diluvio, en teoría, este en stand-by, por ahora. En Venezuela la paz es una falsa ilusión, un estado de espera insoportable.

La pregunta es un llamamiento reflexivo a la conciencia seudo revolucionaria de la resistencia: Dónde están las “lentejas del paraíso” de la oposición. Sabemos la oferta, pero no el beneficio. El cese de la usurpación, el gobierno de transición y las elecciones libres vs. Lentejas paraíso, contante y sonante del régimen chavista.    

“Dios no es una buena explicación”

“Dios no es una buena explicación”. Gracias a esta reflexión, la humanidad ha dado al mundo hombres de ciencias como Charles Darwin. Dios nunca fue un problema para Darwin. Nunca cuestionó la existencia de Dios, porque ese no era el objeto de la biología en cuestión (ciencia de lo complejo), sino el conocimiento científico. No es una cruzada contra Dios, sino contra la ignorancia. Ninguna investigación científica comienza con Dios, y tampoco termina con la muerte de Dios.

«Tanto tiempo hemos llevado [esta vida] pues tal era nuestro destino» Esta fórmula de pensamiento existencial de entrega al hado y la fatalidad, apareció en la civilización occidental en la edad media. Más que una fórmula racional es un dictado, un condicionante de la conciencia social de los seres humanos. Ello es un registro de la presencia de un modelo biológico clonado en lo económico, político y teológico, imperante y coercitivo. La reflexión velada del poeta normando del Siglo XII Béroul, quien versionó la leyenda de “Tristán e Isolda” no pasa desapercibida para la sociología entrenada en la fenomenología del conocimiento. Las palabras están a nuestro servicio, no al revés. Lo mismo digo de las ciencias sociales. Cuando la disciplina científica no nos deja ver la trastienda, estamos obligados a revertir el orden de las cosas. La sociología (forense) no espera a que las “cosas” alumbren para estudiarlas, sino que estamos obligados a arrojar luz nosotros sobre ellas. “la luz está a nuestro servicio, no al revés”.

Uno de mis libros favoritos de culto es éste “EL RELOJERO CIEGO” de Richard Dawkins. Donde he encontrado una fuente inagotable de analogías con la teoría política, e incluso con las sociedades primitivas y las complejas. A veces me pregunto, sí fuera de la Paideía marxista, del saber ser, y saber hacer: la lógica del socialismo científico de lo simple y lo complejo, se puede aplicar la metáfora del relojero ciego.

En este caso, el «diseñador» es la selección natural inconsciente, es decir, el relojero ciego. Tenemos que diferenciar entre azar y creación inconsciente en la proposición audaz de Richard Dawkins, lo que genera ambigüedad en ambas afirmaciones, por ser demasiado genéricas. En mi caso, no me vale la idea inconclusa y sin resistencia, sobre el azar de las cosas simple del universo, y el diseño inconsciente de todo lo complejo.  

En el Relojero Ciego, el biólogo y naturalista británico nos dice que, Nosotros los animales somos las cosas más complejas del universo conocido, que los humanos no hemos sido diseñados para ver cosas muy pequeñas, tampoco las muy grandes. El microcosmos es invisible e inútil para la vida, no así para el intelecto como diseño consciente planificado… También el insondable universo se nos presenta etéreo y también inútil para la vida biológica. Nadie comúnmente reflexiona sobre estas cosas porque nos convertiría en seres agotados e ingobernables. El relojero Ciego, nos devela que el diseño de lo complejo y lo simple es producto de la selección natural inconsciente, el relojero ciego, es el gran constructor. 

Para el materialismo científico (marxismo) ni el azar, ni las casualidades, ni Dios gobiernan las sociedades. Estas son sistemas ideológicos complejos, diseñados por las clases dominantes del capitalismo. Para Marx, la economía política e incluso el hombre dentro del capitalismo, son diseños planificados en su conjunto por un relojero vidente. Funcionan en su complejidad como los relojes hechos por un diseñador planificador e intencionado, el capital. A caso hay alguien detrás del diseño capitalista, o fue producto de la suma de pequeñas cosa al azar desde lo simple a lo complejo.

Teoría política del: Reductio ad absurdum

La filosofía política es criticista y moralista, por tener como objeto especulativo la realidad basada en opuestos teóricos. Necesita de origen la construcción de un “demiurgo”, de una ideología opositora, opuesta para validad su discurso del bien y el mal (El bueno, el feo y el malo) El progresismo y el capitalismo son ideologías mesiánicas salvadoras, de superhéroes y supervillanos. En estas historias de filosofía no existe el héroe de centro; o eres muy bueno o muy villano.

Julio Embid publicó no hace mucho un creativo ensayo sobre: La ideología de los superhéroes, intitulado “Con capa y antifaz”. Y no por ser creativo disminuye su inters científico y reflexivo…

Adaptadas siempre a los tiempos, las historias de superhéroes y supervillanos nos hablan de democracia, capitalismo, ecología, feminismo, racismo o nuevas tecnologías. Gracias al alcance universal de sus historias, los superhéroes son figuras de gran utilidad para quienes quieren proyectar valores y discursos concretos sobre la sociedad, o incluso dirigir su conducta. De ahí que sus mensajes no sean tan inocuos como tal vez creamos, y también la pertinencia de entender y analizar lo que nos cuentan. En este libro, Julio Embid alterna el análisis político y sociológico con anécdotas curiosas de la industria cultural estadounidense del comic y la sociedad actual del despertar del my too militante

Para el progresismo universal edénico y adámico, el capitalismo es el causante de la expulsión del hombre del “maná gratis y para todos”. El capitalismo representa la privatización del maná de lo público. Pero contra que poderes maléficos luchan los superhéroes del progresismo edénico: “Una característica peculiar de las fuerzas villanas del capitalistas es el crear nuevas y falsas necesidades y funciones artificiales con el adverso fin de mediatizar tendenciosamente, el conflicto social, con la satisfacción de esas mismas necesidades y funciones, desviando así la atención de las contradicciones históricas reales… ” Ello es una aseveración (aserto) que, en el progresismo no se discute, se acepta como evidencia científica del mal, y que bien valen la figura de un superhéroe que cada cuatro años luche contra estos supervillanos del capitalismo.

Esta configuración ideológica alternante, del bien y del mal, del bueno y el villano, desempeñó como reconoció Karl Marx, una importante función civilizatoria en una cierta fase histórica. Ambos postulados ideológicos son –hasta hoy en día– las bases de nuestra civilización. El problema es la satanización del catecismo del otro. Hoy día se habla eufemísticamente de trasversalidad ideológica, el problema –si es que lo es– radica en el reduccionismo teórico del viejo estereotipo de los bloques. ¿Qué es ser transversal en política hoy día? A caso la renuncia a los bloques del bien y el mal. Digamos que es un sustituto como la sacarina al azúcar. En antaño, la trasversalidad no era otra cosa qué el pragmatismo de izquierda o de derechas, que hoy ha derivado en populismo del siglo XXI.

Dada la importancia del marxismo en la reflexión social de los últimos 150 años, me atrevo a decir que el progresismo edénico, adámico y utópico del maná gratis para todos, nunca se fue, como lo afirman las tesis de Francis Fukuyama sobre “El Fin de la Historia” Una cosa son los bloques ideológicos de poder hegemónico, en términos geopolíticos y económicos. La única tesis que se ha cumplido a día de hoy en política, es que las tesis nunca se cumplen. Ni ha sido el fin de la utopía de las tesis de Herbert Marcuse, ni el fin de las ideologías, de Daniel Bell, y mucho menos las declinaciones nihilistas de Nietzsche: Dios ha muerto.

Filosofía Pop del dato

Esta es la época –inequívoca– del puro dato social. El dato ha convertido a la sociología actual en la ciencia del puro dato. El dato cumple una función arquimédica en la sociedad, y en las ciencias sociales en particular, acostumbradas en los últimos tiempos a moverse por el principio de Arquímedes: Dadme un punto de apoyo y moveré al Mundo. ¿Dónde antes habremos escuchado esto? Dadme un dato y haré sociología.

El boom del puro datum socialis, ha convertido a la sociología en la ciencia clientelista del puro datum. Dentro del dato todo, fuera del dato nada. Hasta hoy este podría ser le lema de la sociología académica. Hay cosas en sociedad tan buenas que deberían estar prohibidas. Durante mucho tiempo fui un yonki del datum socialis –de hecho– trabajé durante algunos años en centros de investigación social, donde el dato, datum, lo era todo. Siempre me he opuesto a la creencia de que los datos arrojan teoría o ellos desprenden gases en forma de teoría.

No niego la importancia del dato, sino la ausencia de teoría. A la búsqueda del datum socialis.: Quizás –y por qué no– las ciencias políticas sea la única disciplina independiente de las ciencias del datum socialis y el rigor. Ello no desdice nada de su capacidad gestora de predicción y acierto. En otras palabras, el datum, no es su condicionante. Para el filósofo de Estagira, Aristóteles, la política era la forma en la que se convence al pueblo. Por lo tanto el datum, es segundario… Esta idea ha permanecido incorrupta, hasta día de hoy, inamovible, inmutable. Todas las ciencias, en algún momento ha sufrido cambios, y revoluciones cognitivas, menos las ciencias políticas, que han abusado de lenguaje fictivo.

A las ciencias políticas le va mal el corset teórico.  Algunos de mis lectores me corregirán –y con buen atino– que no es lo mismo, ni hablamos de los mismo, cuando mezclamos categorías exhaustivas en su especificidad e independientes, como las ciencias políticas, de las prácticas políticas. Una cosa es el rol de científico, y otro el de político y filósofo: “Mientras la ciencia política investiga cómo fueron, son y serán los fenómenos políticos, la filosofía política se encarga de teorizar cómo deberían ser dichos fenómenos”  El problema de credibilidad de ambas posiciones, es el origen ideológico de las partes. No conozco a ningún liberal que acepte ninguna tesis de ciencias políticas hecho por un progresista. Y tampoco a ningún progresista que reconozca las teorías y tesis de los liberales.

La conclusión es más simple de lo que somos capaces de lucubrar. La filosofía política configura en última instancia, nuestros modelos teóricos sobre el deber ser de las cosas. En realidad, no hacemos ciencias políticas, sino filosofía política. Ni el estagirita Aristóteles, pudo escapar de este condicionante. Aristóteles no escribe sobre política sin antes condicionar el deber ser de las cosas a su ética política. Escribir sobre política es un ejercicio ético, de ahí que fallemos más que una escopeta de feria de pueblo.

El puro datum socialis, por ahora, no ha condicionado y mucho menos persuadido a la ciencia política, como sí a la sociología abierta al cambio y a los paradigmas científicos. De llegar a hacerlo algún día, no quedará en pie ninguna teoría ética sobre la posible reversibilidad de la democracia, y las sociedades liberales de libre mercado, hacía modelos ideológicos mágicos y cerrados. Todos los datos sobre las sociedades cerradas y dogmáticas, ensimismadas en el reparto de la riqueza, el proteccionismo a ultranza, y el advenimiento del hombre nuevo.

El datum socialis pone en evidencia el modelo socialista utópico del paraíso del hombre nuevo, que en realidad es el hombre viejo. Deja al descubierto, la ideología fracasada (teocrática) de la libertad intrínseca al hombre, y la llegada del divino hombre nuevo. Nadie se atreve ha renunciar a lo intrínseco y primario, por una libertad más amplia y satisfactoria y compartida en sociedad (léase humanismo desidealizado, globalización). Las sociedades comunista exige la renuncia bajo contrato de la libertada e individualidad de las personas, fuentes de conflictos y pobreza social y riqueza de unos cuantos.

El comunismo y el socialismo son fábricas de derechos. En ese sistema, cada grupo o colectivo, pretende recibir no lo que la mayoría cree que merece, sino aquello a lo que cree tener derecho. De ahí que las ciencias del datum socialis no tenga cabida en las filosofía política, o ciencia del deber ser de las cosas.

¿Estaba muerto antes que lo mataran?

No nos engañemos ni hagamos trampa en solitario, el bipartidismo no murió solo, se llevó por delante el sistema parlamentario conocido como poder legislativo dejando paso a una cosa llamada Forum Romano de empoderados sociales, la Plaza romana de las actividades mundanas de la ciudad. Cualquier análisis forense sobe el occiso debe determinar las causas materiales no espirituales del cadáver. El desiderátum sociológico es saber sí: ¿Estaba muerto antes que lo mataran?

Una cosa es la fragmentación política de un parlamento, y otra la atomización representativa por saturación vario pinta. Ambos casos son defectos viciosos del sistema político parlamentario actual. El populismo evangelizador de los parlamentos en una especie de lonja política, o de bazar de baratijas y vanidades disímiles, es guay, es moderno, es progre, es bello. Este hecho fatuo, plausible para muchos, deja sin efecto el valor real de la orgánica delegación del poder en las democracias más avanzadas. Los partidos tienen la función y el deber de recoger en primera instancia (grado) la pluralidad de intereses, conflictos e incluso tendencias, vanidades, y orientaciones dispares en la sociedad y convertirlos en proyecto.

La naturaleza de un partido político es la organización de las demandas sociales de forma organizada y delegada. Los parlamentos no son el foro de las cuitas y desventuras, antes deben someterse a contrapesos y filtros razonables democráticos. Lo que desnaturaliza a los parlamentos, son los gremios y colectivos. El partido de los taxistas, el de los animalistas, los ecologistas, el feminista, los verdes, los nunca máis, las mareas, el partido de la tercera edad, los antisistema, los nacionalistas, los independentistas, los regionalistas, los insulares, los Compromís, los Okupas, los regionalistas, y los come nabos y los naturalistas… No! –no son partidos– son gremios y grupos de presión y colectivos centrados en su ombligo, en otras palabras, onanismo político de nueva generación. Es el resultado de la centrifugación populista de los parlamentos tradicionales.

Para ello están los programas que recogen dicho pacto social plural y consensuado, en forma de poder de representación política. Saltar dicho filtro, convierte el parlamento en vocería de mercado de interés sindicados, un parlamento de remeros sin timonel, con visión cortoplacista del Estado.  No tenemos que ir muy lejos, y menos acudir a la historia de la evolución de los sistemas políticos parlamentarios, para verificar la involución que están sufriendo los parlamentos clásicos “democráticos” en el mundo.

Las grandes democracias parlamentarias y las más consolidadas de la historia, hace más de doscientos años resolvieron el problema asambleario de pequeñas organizaciones tribales y/o comunidad de vecinos enfadados y resentidos con el sistema, individuos colectivizados con el pico abierto descoyuntando reclamando más, y más arroz y maíz. La creencia dogmática en sociedades hiperinteligentes organizadas desde la base hasta el vértice del poder, es comunismo utópico y fracasado.

Quienes hayan leído el ensayo al socialcristiano Jacques Maritain “El hombre y el Estado” sabrán a que me estoy refiriendo. Se ahorran muchas líneas de este post.  Para Maritain, como para todas las ideologías centradas en el “hombre nuevo”, el cálculo social de 3+3 es un número resultante mayor a 6. Seis no pude expresar lo complejo de la sociedad integral. El hombre es un ser integral, no es un número sumatorio al Estado, el hombre es humanidad, por lo tanto, es un ser identitario con origen. Maritain: Fue muy crítico con el Estado burgués, el sistema capitalista y una concepción liberal de la propiedad privada y el mercado. Pensaba que se podía ser capitalista burgués feliz, sin renunciar a nada. Que todo debería girar en rededor al hombre nuevo, parte de la humanidad integral.

Cuando las ideologías historicistas y naturalistas construyen su sistema de creencias de valores y representaciones sociales, no los inventan, tampoco son revelaciones divinas, más bien son recreaciones y legados culturales reformulados indeterminada veces. Karl Marx se ufanaba de no inventar nada, sólo de darle la vuelta a la historia. Decía que la filosofía política y la economía se habían dedicado a reformular e interpretar el Mundo. Y de lo que se trata es de cambiarlo. Las ideologías se retroalimentan de populismo de base, recogen de las creencias colectivas primarias de los pueblos las emociones, y creencias religiosas sobre el destino y naturaleza (Summum bonum) del hombre, su materia prima. El socialismo determinista centra su relato social en la epifanía del hombre nuevo; indefectiblemente están hablando de ingeniería social. 

¡Maná gratis para todos!

El populismo es hoy en día una de las plagas 7 +1 de cualquier profecía política conocida hasta ahora, como fue en su día la promisión del Maná hebreo de no te preocupes especie de (do not worry) “Dios proveerá” Mateo 5:45”. El Maná salvador in extremen y gratis, es parte de la ley no escrita en las promesas de las ideologías y los dogmas. Es lo que llamo conciencia ideológica primaría. Son promesas y beneficios inherente a todas las ideologías de la historia del pensamiento humano. Toda hoja de ruta, toda travesía, todo transitar por las ideas políticas requiere han requerido de la conciencia primaria del beneficio último, ¡Maná gratis para todos!

No necesariamente las sociedades más avanzadas y desarrolladas económicamente son contenedores de seres humanos diferentes a otros del tercer mundo. El ser humano es adaptativo, no cambiante, y menos evoluciona por su cuenta al resto de la humanidad. Quién mejor lo explicó en términos psicológicos fue el profesor Maslow y su teoría sobre la motivación humana, conocida como: La pirámide de Maslow, o jerarquía de las necesidades humanas.

No podemos pretender desnudar la política, la relación que tenemos los humanos con las ciudades, sin desnudarnos nosotros mismos, quedar en evidencia, no tiene ninguna utilidad. Esto impide que todo silogismo llegue a una inferencia honesta de nosotros mismos. A los humanos nos gustan los selfies, siempre en cuando salgamos bien en la foto. Lo que quiero decir es que nadie, absolutamente nadie es honesto en un análisis político. En realidad, no nos gustan enseñar el culo, y menos si éste nos avergüenza . Ello no invalida los hechos facticos, ni lo teórico, solo nos advierte que sí A y B son válidos, es posible que también C y D lo sean en términos relativos. El relativismo es una respuesta intelectual al conocimiento mucho más elaborada que el objetivismo. Se puede ser objetivo sin ser objetivista de oficio, y relativo sin ser filo-relativista científico.

Sí para los evolucionistas el hombre desciende el Mono; de dónde desciende éste, quienes son sus antepasados; y así sucesivamente hasta bajar en la ecuación de la evolución a n número de veces.  Saben el por qué lo hemos dejado hasta ahí. Porque no nos gusta saberlo. ¿De dónde desciende el Mono?

El último libro de Darwin titulado “The Formation of Vegetable Mould through the Action of Worms, with Observations on their Habits” (La formación del manto vegetal por la acción de las lombrices con observaciones sobre sus hábitos)

Los Planarios son un tipo de lombrices Platelmintos, seres vivientes muy simples y primitivos (primarios) fue Charles Darwin uno de los primeros investigadores en fijase en ellos. Yo lo he llamado: tras la huella de las primeras formas de vida “inteligente”. No es lo mismo comportamiento que conducta. Una es la respuesta biológica al ambiente y los estímulos, y la otra es cultural sujeta a valores, que van de los imple a lo complejo. Charles Darwin dejó de lado lo complejo de la evolución de las especies, por formas más simples al conocimiento. Al igual que Ramón y Cajal, tomó un huevo (célula gigante) para simplificar sus estudios sobre las células. Darwin, tomo a las lombrices de tierra para conocer formas primarias de inteligencia. La aparición del Maná gratis, en todas las culturas es un vínculo especie de “axis mundí” de conexión con nuestros genes inteligentes y el recuerdo del “homo Paradisiacus” el condicionante de la humanidad  

El concepto de representación social siempre ha sido un recurso descriptivo funcional en las ciencias sociales del comportamiento. En un sentido más amplio –yo diría– que designa una forma, tanto de conducta como de pensamiento social teatral (poner algo en el lugar de otra cosa) pero en realidad nadie puede representar teatralmente lo que no conoce –eso dice la teoría– De ahí que el valor del concepto de representación social –para mí– sea un conceto inacabado, al no incluir lo innato, lo biológico, ni los aspectos protosociales, tampoco el inconsciente colectivo, tan puteado por la psicología analítica Junguiana.

Liberalismo silencioso

Hasta ayer o hasta ahora, después de seis décadas de paz, progreso social y tecnológico, democracia y libertad, y globalización (aburrimiento total) habían castrado a la vestía liberal, padre de la globalización. En realidad, el modelo político liberal no estaba en peligro, gozaba de buena salud. La conciencia política del joven liberal estuvo desmotivada sin vigor político en su zona de confort, encapsulada en una especie de crisálida invernal, que durante las últimas décadas fue incapaz de eclosionar por sí misma, de renovar su ideario político ante los nuevos desafíos del populismo. La sociedad del bienestar, el progreso y libertades económicas y civiles, en apariencia, no están en riesgo, pero sí cuestionadas por el creciente populismo conservador de izquierdas y derechas. El peligro está en la hoja oculta del conservadurismo romántico: libertad a cambio de protección, la vuelta a la tribu comunista y populista que va ganando espacios en la opinión pública.   

El ímpetu del progresismo político y su agresividad pedagógica cultural (victimismo) habían construido o más bien reconducido las fuerzas negativas del descontento, el fracaso y la resignación en rebeldía juvenil sin parangón, sin ninguna analogía con el pasado reciente. El ímpetu intelectual y literario del comunismo romántico, prometía sociedades más justas basadas en la igualdad, la uniformidad y la libertad; ciudadanos empoderados de virtudes y humanismo socialista distributivo y estatista. Hoy el socialismo utópico vs Socialismo real y medio pensionista, han dejado tras su paso, su nefasta religión horizontal sin Dios. La contracultura nacida en el corazón de las sociedades capitalistas “opulentas” siempre fue antisistema. Hoy se diluye el complejo invernal de ser “Joven, liberal pasivo” dejando paso a Jóvenes liberales arrecho y movilizados y activistas. Esta neuro-revolución de jóvenes liberales (por ahora sin ideología partidista) no tienen dueño por ahora, de ahí, la división y la subdivisión mecánica inexorable, que se ha iniciado, y no encuentra partido fijo, identidad de pertenencia. Los jóvenes liberales y de centro en Europa están en fase biológica de “mitosis continuada”, en ciclo de divisiones sucesivas que hasta día de hoy no han parado.

Los partidos liberales como el partido popular (PP) de España dónde convivía todo el zoo-espectro ideológico de la derecha radical conservadora y liberal, hoy no logra sujetar en su seno las ansias individualistas de personalidad propia (identitario ideológico). Es un suicidio político la independización ideológica sin destino, de la juventud liberal, y hasta ahora tímida y silente, buscando los purismos, la idea originaria, el santo grial de la identidad del germen de las ideas, el partido espejo. Ante el auge agresivo de los populismos conservadores de izquierda y de derechas. Los partidos liberales y de centro, se suicidan en una huida hacia fuera, incompresible. Los cambios deben venir del debate interno y la participación generosa. El modelo de partido leninista que ha dado origen a los partidos del siglo pasado, son eso, el pasado.

Esto que hoy llamamos partidos progresistas de nueva generación no son tales, sólo queda el nombre desconectado e la realidad. La izquierda y la derecha mimetizada en los epítetos progresistas y comunistas, en realidad son conservadores, es lo que les pide ahora el cuerpo. La globalización los ha regresado a la charca originaria del proteccionismo nacionalista. En realidad, los jóvenes liberales, han colgado el cartel de no alimente más a la bestia conservadora. Hasta ahora la derecha liberal jugaba a parecerse a la desaparecida socialdemocracia, “danzando con lobos”, especie de Kozachok folclórico, dónde el hombre imita de forma lineal los pasos, el carácter y los movimientos de su pareja a un ritmo constante e improvisado. El invierno liberal se ha transformado en indignación, y ésta en eclosión primaveral. En España la derecha busca identidad propia, partido espejo. Pero ni el partido PP es espejo, ni Ciudadanos ni Vox, son receptáculos que amalgamen tanto malestar de identidad, pero aún queda espacio para un cuarto partido de derechas; ¡y quien sabe! Este nuevo partido logre integralos a todos.

¿De qué y por qué?

No soy quien soy sino lo que quiero ser, es la respuesta de la humanidad conectada al famoso soliloquio ‘Ser o no ser, ésa es la cuestión’ de la obra de William Shakespeare / Hamlet. Nadie es lo que es en sociedad y menos en una humanidad virtualizada, resultaría demencial. Los homínidos son los únicos animales capaces de virtualizarse, de ‘no ser lo que son’ paras ser lo que quieren ser. Hace millones de años que iniciamos ese camino evolutivo, pero yo prefiero denominarlo plan evolutivo, supraconciencia evolutiva.

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“Cuando Aristóteles definía al hombre como «zoo politikón», hacía referencia a sus dimensión social y política. El hombre y el animal por naturaleza son sociales, pero solo el hombre es político, siempre y cuando viva en comunidad. Por tanto, la dimensión social ayuda a constituir la base de la educación y la dimensión política contribuye a la extensión de esa educación”

De muchas pocas cosas está hecha la realidad “Allí donde están las fronteras de mi lengua, están los límites de mi mundo.” Ludwig Wittgenstein. Es un Maravilloso pensamiento de síntesis que bien vale un blog, y el esfuerzo de escribirlo. Ampliar esas fronteras es el propósito y la acción intelectual de este blog.   Probablemente este pensamiento tenga algún valor pedagógico intrínseco, más allá de su diseño. El Tractatus logico-philosophicu, de Ludwig Wittgenstein fue una de esas lecturas de verano tórrido de juventud. Siempre he tenido un interés por la lógica y la filosofía del lenguaje, lo social, la política y la etología humana. No estoy muy seguro que la obra tuviese un valor místico trascendente más allá de su capacidad subversiva de hacernos reflexionar.

En cambio si lo tuvo el ‘Fausto’ de Wolfgang von Goethe, el poema de los poemas, la tragedia de las tragedias, la filosofía existencial anterior al existencialismo de Sartre y al perturbador nihilismo de Albert Camus. A mi modo ver Fausto era a Mefistófeles, lo que Mefistófeles era a Fausto (perpetuo espíritu de la negación y la contradicción) Uno explica la existencia del otro, la controversia de Romeo y Julieta, donde uno explica al otro en la tragedia. El Fausto fue un factor perturbador  de juventud, ningún libro me enseñó más sobre Hegel que el «Fausto» una bella exposición de la filosofía hegeliana de la negación, y de la filosofía del espíritu.

La Política cuando pretende el deber ser de las cosas (su orden) se convierte en ideología dominante, en dogmatismo, en teratología estética. De ahí la importancia de ampliar los límites de nuestro mundo más allá de la estética política de la lengua, aunque resulte una paradoja, a sabiendas que más allá de nuestra lengua no hay nada. Cuando decimos nuestro mundo, hacemos alusión a nuestra lengua. El problema no es de percepción, sino de conocimientos. La percepción es natural, el conocimiento es aprendido. Siendo fieles al pensamiento de Wittgenstein, se desprende esta idea: ‘el mundo es tan grande y ancho, como procuremos que sea nuestra lengua’. ‘Los límites al conocimiento están en la lengua’ 

Para Aristóteles ‘todos los animales incluidos el hombre tienen voz’, pero solo el hombre posea palabra. Cuando un político dice darle voz al pueblo a ‘la gente’, lo hace desde la convicción que le permite su lengua, y lo que le conviene decir. Los sociólogos sabemos que la realidad no es plana, no es tal cual la percibimos todos, y que a veces la limita la lengua, y menos cuando se presenta en clave de estética política. Lo que subyace a la realidad está más allá de la percepción y de la lengua. Cuando la lengua está construida de lo que percibimos como estética, los sociólogos podemos construir escalas de conocimiento, es decir mundos particulares, mundos virtuales.

Desde hace siglos las ‘ciencias política’ han construido una imagen virtual de hombre, de ahí que digamos que el hombre es una imagen temporalizada, dogmatizada, es decir la doctrina fijada, el Imperativo categórico. El animal político de Aristóteles es el ciudadano, un ser completo. El ciudadano de la ‘Polis’ es aquel que tiene poder ejecutivo, legislativo y judicial, por lo tanto goza de autonomía. Aristóteles no se refiere al bien correcto, universal, sino a todo acto que tiene como finalidad un cierto bien, dentro de la polis, la racionalidad política.

Así la ‘irracionalidad’ cobra sentido Weberiano de  ‘libre albedrío’ Es aquello que está fuera de la racionalidad política, fuera del cálculo y predictivo de las ciencias del comportamiento, en este caso de las ‘ciencias políticas’. Por lo tanto un comportamiento racional es un comportamiento sujeto a valores y normas políticas. En este blog pretendo hablar de la ‘estética del poder’ más allá de las fronteras de la lengua, ampliar sus límites estéticos, hacia una realidad ampliada, la sociedad líquida y sus medios líquidos.

Pretendo ser desde este blog un analista «Omnisapiente» no neutral, porque la neutralidad está fuera de la lengua, del mundo conocido. Sería torpe querer serlo o pretender serlo. Tampoco ser un dogmático, porque sería aquella posición epistemológica para la cual no existe todavía el problema del conocimiento. Dicha posición se sustenta en una confianza en la razón humana todavía no debilitada por ninguna duda.

Hay que diferenciar percepción de pensamiento. El pensamiento «presocrático» sigue dominando hoy día en la política, es decir el pensamiento ingenuo. Es la confianza ingenua en la capacidad de la razón humana para resolver los conflictos. Immanuel Kant resuelve el conflicto entre razón y conocimiento científico en ‘La crítica de la razón pura “es decir que el dogmatismo pertenece al campo de la metafísica.

El animal político viene a ser el hombre fáustico, (perpetuo espíritu de la negación y la contradicción) sin ello la política sería dogma sin reflexión, sin diálogo, sin conocimiento, sin Mefistófeles. Lo paradigmático no es la parte animal en el hombre, es lo político. Es lo que amplía las fronteras de la lengua es su superación. Todo paradigma comienza siendo disruptivo con la lengua dominante del poder.

Este blog habla de los urbanistas, pero también de la nueva configuración de la humanidad en TRIBUS. Ayer fue la contra cultura y la brecha generación, hoy «Minority influence» las tribus globales, los integrados. Parafraseando a Umberto Eco / Apocalípticos e integrados. Una fuente para una parte de la política entendida como (SIGNO) semiótica, es decir: aquello de lo que el signo da cuenta, y no el signo en sí. Me Interesa el sentido, pero no el significado, me es indiferente.

El factor cubano

Nuestros problemas nacionales como Estado y sociedad libre democrática que fuimos, hasta no hace poco, dos lunas llenas, comenzaron desde el momento que dejamos que Hugo Chávez traicionara la soberanía nacional en favor de la invasión político-militar extranjera (hoja de ruta del Foro de São Paulo). Negar esta realidad nos ha desarmado ante el auténtico enemigo invisible, nos ha debilitado ante el invasor cubano. Hemos sido invadidos, asaltados, saqueados, humillados por una fuerza colonial político-militar adiestrada, en la invasión sigilosa sin balas, doctrina de São Paulo. Lo voy a llamar de aquí en adelante «el factor cubano»  para evitar entrar en conjeturas y adjetivaciones que nos alejen del fondo de la cuestión.

La invisibilidad del factor cubano en los problemas de  ingobernabilidad, ruina y colapso del país, no son por méritos propios del invasor y su aquilatada experiencia colonial, sino, por dejadez y permisividad del oprimido y sus cuitas hemorrágicas contradictorias. La ausencia de una oposición beligerante de fuerza con liderazgo político de amplia base popular, y una clase media dividida y autista, embriagada de éxito social y económico. Ambos con sus antagonismos de clase e interés, obscenamente mezquinos, e irreconciliables a día de hoy, son parte teatral del diseño del invasor.

La cohabitación y coexistencia actual de los viejos partidos políticos del 58 con el régimen totalitario chavista es una (ilusión de armonía) ello ha sido gracias al factor cubano, que han permitido  la existencia de partidos tradicionales viviendo con la dictadura, pero sin poder real y sin líderes, dejándolos expuestos a las exigencias y demandas sociales sin capacidad de respuesta, hasta su autodestrucción.

La clase política teatral en su huida hacia adelante se aferra a la inverosímil vía pacífica, la salida política democrática y pactada con el mayor holding criminal internacional de la historia de Latinoamérica, la izquierda fracasada de siempre, reconvertida en organizaciones corruptas, depredadoras y genocidas. El desconocimiento del factor cubano, como mediador en todos los procesos sociales y políticos, e incluso de seguridad nacional, imposibilitan una hipotética salida pactada de la dictadura.

Ser político no es una esencia humana, sino, una condición ciudadana. Cuando los partidos políticos son sombras de su pasado como sucede en Venezuela, y la actividad administrativa del estado languidece y colapsa, también la figura del ciudadano (sujeto de derechos) desaparece junto con la del político. Lo único que no desaparece en la ecuación clásica de las dictaduras, es la constante histórica de: una minoría dominante y una mayoría dirigida y oprimida, sin libertad, y hasta la miseria siempre.

La figura que mejor representa a la clase política de Venezuela en la V República es el teatro de sombras chinescas. El político en apariencia no ha desaparecido del todo del escenario nacional y mediático, es una sombra que no tiene poder real, sino aparente. Esta falsa ilusión de armonía democrática (electoralista) ha permitido el mayor desmantelamiento de la historia de un Estado de forma gradual y silenciosa con la anuencia colaboracionista de los partidos políticos tradicionales. La exposición a la luz que proyecta el régimen sobre los políticos los ha convertido en actores teatrales (tontos útiles) meras sombras chinescas, sin credibilidad, e incluso, odiados por el pueblo, cansados de su retorica mesiánica pacifica.

Alejandro Magno, discípulo de Aristóteles: fue el primer invasor de la historia con método y diseño de conquista. En los imperios que invadió utilizó «Política de fusión» respetando las instituciones culturales, políticas y religiosas, con la falsa  apariencia de normalidad institucional para evitar el malestar social, y la resistencia. Así ha sido ejecutado en Venezuela  el plan de Foro de São Paulo, por los invasores cubanos, la invasión sin balas. Un ejemplo son los partidos políticos en Venezuela y la Asamblea Nacional, simples sombras chinescas animadas por la luz del régimen.

El otrora político está obligado a ponerle rostro y nombre al hundimiento y colapso del país, señalar culpables e identificarlos, e incluso ‘juzgarlos sumariamente’. La principal tarea subversiva del político será revertir el sentimiento instalado de fatalidad social ruinosa: infortunio, calamidad, desgracia, desastre y desventura, o catástrofe natural divina. Son sentimientos que vapulean al ciudadano desde hace tiempo, desprovisto de nacionalidad y derechos constitucionales. Estos sentimientos son parte del ‘factor cubano’ de dominación, que tiende a Llevar a cero a las personas despojándolas de Churuata, de  guayuco y casabe, e incluso, de sobrescribir sus expectativas de vida a partir del miedo y la desesperación.

La fase de disgregación e integración actual se expresa en el Carnet cubano de la Patria, o censo de integración colonial. Es un proceso de inmersión ideológica selectiva de subordinación simbólica a la metrópoli ultramarina de la isla. Su grandeza radica en el carácter voluntario (chantaje) de pertenecía al nuevo estado satélite de cuba.

Francisco de Goya fue el primer cronista gráfico de la historia, pero también fue un pionero de la gráfica como ciencia subversiva hasta el día de hoy. La intención de Goya era según él. «Perpetuar por medio del dibujo, las más notables y heroicas acciones o escenas de nuestra gloriosa insurrección contra el tirano francés». Si el enemigo ‘invisible’ no tiene nombre ni rostro, ni apellidos, difícilmente podemos luchar contra él. “El enemigo tenía acento francés”

Goya señaló al enemigo, lo hizo insoportablemente visible e inhumano. Le puso nombre y rostro al invasor y al colaboracionista. Expresando las fatales consecuencias morales de una invasión. En algunos de los epígrafes de sus grabados denunciaba la crueldad del enemigo, haciendo así que el lector atienda no solo al heroísmo del pueblo y su voluntad de sacrificarse, contra el invasor francés, sino a la irracionalidad, la injusticia y la barbaridad que surgen inevitablemente durante la guerra de liberación nacional.

Todos sabemos que están haciendo las fuerzas de ocupación político-militar cubanas en Venezuela, es un secreto a voces, pero no somos capaces de materializar al invasor en repudio colectivo activo y militante; hacerlo insoportable, insufrible, convertir la indignación en movilización y motivación contra el invasor.

El éxito de la ocupación cubana es el equivalente al asesino global invisible que acabó con millones de vidas en Europa, los virus. No se pude luchar contra lo que no se ve, ni se nombra. A veces las viejas cosas funcionan mejor sin grandes cambios. Mantener un títere visible en el poder, y si es posible criollo,  que canalice la indignación hacia un enemigo lógico, especie de, Cabeza de Turco. Es la invasión perfecta.

El ensayista e investigador Juan Liscano, me comento que: A los esclavos se les permitía en las fiestas religiosas disfrazarse (vestirse) como los amos, e incluso que hicieran monigotes y piñatas de ellos con toda fidelidad, para ser golpeados y quemados. Una o dos veces al año se les permitía ser iracundos. Eran una especie de válvula de escape, especie de olla de presión.  Este comportamiento es común a todas las culturas en la historia, incluso en la clásica Roma.

El político debe reconvertirse en resistencia anónima subversiva, no por necesidad, sino por lógica y salud pedagógica: La invisibilidad debe ser la norma de la fuerza subversiva. Ser un pendejo y mártir en los calabozos de la contrainteligencia cubana, es un sacrificio inocuo. Sí, es cierto, es muy emotivo, pero no deja de ser estéril. Que el desgaste cambie de bando es hacer público y visible el rostro del enemigo cubano en cada acción. Organizarse por debajo es subversión, lo contrario es sumisión,  suicidio ilustrado del pendejo.

El problema letal para una sociedad es estar inmerso en una guerra y no reconocerla como tal, ni reconocerse en ella. Hay muchos muertos, hambre, desmovilizados, presos políticos, destrucción, ruina y colapso del país, y peleas teatrales cainitas,  pero no producto de la guerra sino del infortunio y la crisis económica y política (crisis de liderazgo) de ahí la importancia del mantenimiento por parte del invasor de la fachada institucional de los partidos políticos.

La ecuación Alejandrina del invasor perfecto (menos es más) ha sido perfeccionada exquisitamente por el invasor cubano. Si no ves al enemigo no hay guerra. Es una cuestión de cirugía, contra menos invasiva sea la intervención, mejor.

Sin un enemigo perceptible e incluso palpable,insoportable, la guerra de invasión u ocupación es una abstracción intelectual, y por defecto, el invasor también.  No hay  tanques de guerra, ni tropas, ni uniformes, ni acento cubano, ni banderas de la ocupación. El invasor invisible no es el problema, el problema es otro, es el hambre, la miseria, la guerra económica, el sabotajes, y la derecha fascista.  Es el círculo virtuoso Alejandrino: la negación del invasor, per se…

Un Réquiem por las almas de las instituciones y los partidos muertos en 20 años de invasión cubana silenciosa y sin resistencia.